Manejo del SIG en América Latina

La ciencia detrás de los Sistemas de Información Geográfica y las perspectivas para América Latina

Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) son considerados como un conjunto de herramientas que apoyan a la toma de decisiones, sin embargo estas herramientas se basan en un marco conceptual y metodológico que requieren un rigor científico y académico para obtener adecuados resultados para la toma de decisiones. En el presente artículo, se discute a cerca de la estructuración de distintos términos y definiciones utilizados alrededor de los SIG con el fin de llegar a una clarificación conceptual que deriva finalmente en el término GIScience, Geographic Information Science, Ciencia de la Información Geográfica (CIG) cuyo concepto sirve ahora de paraguas para cubrir la vasta presencia de metodologías, disciplinas y ciencias que se relacionan con el análisis especial. Finalmente se expondrán las futuras tendencias de la CIG y se abrirá la perspectiva de cómo América Latina puede convertirse en una región clave para el desarrollo del a CIG.

Hacia una Estructuración conceptual

En América Latina se maneja ampliamente conceptos de SIG. En los primeros años en que los SIG aparecieron en el ámbito latinoamericano, década de 1980, hasta los primeros años de la década de 1990, existía una especie de “élite” que prácticamente monopolizaba el acceso a la información geográfica y al software especializado. Empezaron a aparecer posteriormente actores que demandaron una mayor apertura en el uso de SIG, como también una mayor variedad de productos de software, ampliando así el espectro de usuarios y competencia en la materia. Sin embargo, en medio de la era de las tecnologías de la información, muchas veces se ha priorizado el conocimiento en el uso de las herramientas y software, descuidando un poco la investigación propia para nuevos planeamientos científicos que potencien aún más estás herramientas y software. Para llegar a una verdadera potenciación de los SIG como herramientas, en este artículo se plantea la necesidad de la adopción de un marco conceptual adecuado por parte de los profesionales en SIG. De aquí nace el marco conceptual de la Ciencia de la Información Geográfica (CIG) definida ya como un acampo multidisciplinario y multi-paradigmático en donde confluyen ciencias y disciplinas tan variadas, desde Psicología Ambiental hasta Geografía, siempre con la perspectiva del “pensamiento espacial”. Ahora bien, ¿cómo ponemos un orden a la variedad de términos usuarios alrededor de los SOG?, Podríamos decir que los SIG son el conjunto de herramientas inicialmente útiles para la Geografía Aplicada. Geografía es una de las ciencias detrás de los SIG. Y la CIG es el campo multidisciplinario que conecta el mundo real con el mundo virtual a través de la Geoinformática, con el fin de brindar soluciones para la Gestión Integral del Territorio, tomando en cuenta que territorio abarca no solo el concepto de espacio (space, medidas objetivas) sino de lugar (place, medidas subjetivas). De esto se concluye que las herramientas SIG y ciencias como la Geografía, son solo componentes de la CIG, la misma que además cumple con valores epistemológicos propios de la Ciencia, como simplicidad, coherencia con el conocimiento actual, capacidad de unificación y capacidad de ser comprobable. Como aporte al joven concepto de la CIG, este artículo plantea que no solo puede ser considerada como un campo multidisciplinario, sino también interdisciplinario, debido a que no solo ciencias y disciplinas aportan a este campo, sino ciencias u disciplinas interdisciplinarias como Geografía de la Salud, Ecología del Paisaje, Psicología Ambiental o Econometría Espacial.

América Latina como Escenario Clave

Blaschke y Merschodorf (2014) acertadamente definen grupos de tendencias en el campo de la CIG las cuales se mencionan a continuación: a) Construcción de sociedades espacialmente habilitadas: Virtual Globes y Geobrowsers, b) Geografía del Tiempo: uso del tiempo como proxi de la espacialidad, c) Geografías no clásicas: cómo geografías de espacios interiores, por ejemplo, mapeo del “ambiente” interior de edificios y d) Técnicas espaciales y no espaciales para el análisis de interacciones humano-digitales y Big Data.

Dentro del contexto de América Latina, se pueden añadir las siguientes tendencias, muy vigentes todavía a nivel mundial, pero que son y serán útiles para resolver problemas todavía latentes en nuestra región: a) Geografía de la Salud: el espacio como potencial predictor de temas de salud, b) Geografía urbana: en especial aplicada a generar crecimientos más ordenadas de las ciudades latinoamericanas, como también a generar aportes para el desarrollo de SmartCities, c) Geografía crítica: como puerta para el aporte de teorías y conceptos geo-espaciales propios latinoamericanos y d) Geografía y Energía: con el fin de generar “paisajes de energía” que permitan identificar y aprovechar de manera eficiente los recursos energéticos de la región.

Así mismo, este artículo propone que futuros trabajos de la CIG en América Latina deben tomar en cuenta problemas metodológicos que todavía no han sido del todo resueltos, como el MAUP (modifiable areal unit problema) y el recientemente planteado por Kwan (2012) el UGCoP (uncertain geographic context problem). Estos dos tipos de problemas metodológicos son críticos, debido a sus implicaciones en la escala y representatividad de los fenómenos espaciales que se quieran estudiar.

El concepto de la Ciencia de Información Geográfica (CIG) es actualmente un concepto que ofrece un orden y estructura a todos los diversos conceptos que se han dado en torno a los SIG. La CIG está adquiriendo cada vez mayor influencia a nivel mundial, y este concepto resulta muy trascedente y atractivo a la vez, por el hecho de que no es un campo de acción exclusivo de geógrafos/as sino a cualquier profesional que trabaja o quiera trabajar bajo el pensamiento y perspectiva espacial. Así mismo, se puede decir que la CIG tendrá una mayor influencia en América Latina en el mediano plazo, oportunidad para poder hacer más y mejores aporte científicos y académicos desde nuestra región.

Fuente:

MungoGeo

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