La singular tarea de ponerle nombre a cada rincón de Chile

“Una cartografía sin nombres es una cartografía muda”. Así definen los expertos del Escalón Topónimo del Instituto Geográfico Militar (IGM) la relevancia que posee que cada accidente geográfico del territorio nacional lleve el nombre que le corresponde. Esta tarea tiene directa relación con la escala del mapa que se esté elaborando. A mayor escala, mayor detalle. Por lo tanto, aparecen en cada área nuevos accidentes geográficos que tienen una posición espacial, pero que no cuentan con un nombre asociado. En este punto se abre el desafío de consensuar y oficializar cómo se llamará dicho punto. El primer paso del proceso es ir a terreno. En el lugar los investigadores de campo encuestan a los lugareños para saber qué definición dan a un determinado cerro. Generalmente, estos nombres tienen un origen histórico o por el simple uso de la costumbre. Si tres o más personas concuerdan en un nombre, este se transforma luego en la base de una investigación histórica y cartográfica que se desarrolla posteriormente. Según Victoria Aguirre, jefa del Escalón Topónimo, “se revisa toda la cartografía antigua que se mantiene en los archivos, bibliografía del lugar, diccionarios geográficos antiguos, anuarios y toda la información que existe para respaldar si ese nombre corresponde o no. No es llegar y poner un nombre”.


Fuente: Instituto Geográfico Militar

1- Cordón Pardo: Cordón montañoso al este de la isla. En honor al piloto 2° Luis Alberto Pardo Villalón, de la Armada de Chile, quien en 1916 rescató a la expedición británica de sir Ernest Shackleton de la isla Elefante.

2- Cabo Yelcho: Cabo ubicado al norte de la loma Hammer y al noreste de la punta Minstrel. Su nombre corresponde a la escampavía “Yelcho” comandanda por el piloto Pardo Villalón, modesta embarcación con la cual rescató a los náufragos desde la isla.

3- Caleta Emma: Caleta ubicada inmediatamente al oeste del cabo Lindsey. El nombre corresponde a la goleta “Emma”, contratada por la comunidad británica de Punta Arenas, que intentó el rescate de la expedición, sin resultado.

4- Cabo Wild: Situado al este del cabo Belsham, es una lengua baja de 90 metros de largo por 30 de ancho en la costa norte de la isla. Debe su nombre a Frank Wild, jefe del destacamento que se refugió en la isla por un año a la espera de ser rescatados.

5- Rada de la Aguja: Pequeña bahía ubicada en la parte noreste de la isla. Su denominación se mantiene hasta hoy y fue establecido con criterio descriptivo por los miembros de la expedición de Shackleton debido una roca puntiaguda en el sector.


Así se hizo para oficializar la quebrada del Caballo Muerto, en Copiapó, que según la gente del lugar se originó por la pérdida de un equino que sufrió un arriero en ese lugar. Así se logró oficializar en la cartografía, ya que la premisa es mantener los nombres originales o la raíz étnica que se descubra. Hay casos en que estos criterios cambian por el uso y la costumbre que finalmente prima. En el caso de Aysén o Coyhaique, por ejemplo, cuyas raíces son huilliche y tehuelche, respectivamente, se escribían originalmente con i latina, sin embargo con el tiempo y el uso se ha aceptado su escritura con y griega, y por lo tanto, también se ha aceptado en la cartografía nacional.

Los nombres que se investigan y oficializan deben cumplir ciertos criterios. No pueden referirse a personas vivas, ni estar relacionadas a fechas conflictivas, o con tintes políticos, jocosos, emotivos, publicitarios u ofensivos, que afecten el honor de las personas. Su determinación e incluso cómo están escritos puede cambiar fallos judiciales en conflictos de terrenos, ya que muchas veces los límites de las propiedades antiguas hacen referencias a hitos naturales que van variando en el tiempo. En esos casos el IGM es consultado como perito para determinar los límites exactos.


Parque Nacional Alberto de Agostini, bautizado así en honor a este sacerdote, primer geógrafo de Tierra del Fuego

En territorios deshabitados como el desierto de Atacama o la Antártica la tarea de oficializar nombres se complica. Se recurre por lo tanto a nombres descriptivos o a hechos históricos o personajes relacionados que merezcan reconocimiento. En la Antártica, por tratarse de terrenos en reclamación, los nombres que el país quiere colocar deben ser propuesto a un comité nacional y luego a un organismo internacional, el Scar (Comité Científico de Investigación Antártica), que valida los nombres que cada país del tratado antártico determina, estableciendo su equivalencia entre país y país. Actualmente, los expertos están proponiendo 10 nuevos nombres a accidentes geográficos de la isla Elefante, una de las islas Piloto Pardo, en el continente antártico. Este último nombre es reconocido por la cartografía mundial en honor a la proeza del piloto chileno Luis Pardo, quien en 1916, y a bordo de la escampavía “Yelcho” de la Armada, logró rescatar a los náufragos de la expendición científica del barco inglés “Endurance”. Los sobrevivientes fueron rescatados desde la isla Elefante cuyos hitos geográficos en su mayoría tiene que ver con la historia del héroe nacional, condecorado incluso por la corona inglesa.

Fuente:

La Tercera

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