Degradación y Calidad de Vida en el Marginal Centro Oeste Santafesino

En esta Comunicación se analizan algunos indicadores relacionados con la calidad de vida de los habitantes en el sector del marginal centro oeste de la Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz: viario servicios públicos de agua potable, cloacas, alumbrado y basurales a cielo abierto. De las veinticuatro Vecinales del margen oeste de la Ciudad se han seleccionado cinco: Villa del Parque, Barranquitas Sur, Barranquitas Oeste, Pro Mejoras Barranquitas y San Pantaleón. Comprenden una superficie de 5,40 km2 donde residen 10.888 habitantes.


La densidad de población es de 2.016,5 hab/km2. La exclusión social y la marginalidad vivenciadas en este sector se presentan como desafíos tanto para el Estado (incapaz de encontrar respuestas adecuadas), la Sociedad civil (generadora de articulaciones complejas) y la Ciudadanía (constructora de los diferentes espacios vividos). La necesidad de revertir el proceso de degradación medio ambiental se fundamenta en la urgencia de mejorar la calidad de vida y recuperar el espacio urbano como un lugar donde la relación sociedad-naturaleza sea armoniosa y se apoye en el desarrollo sustentable. Los impactos, hasta ahora observados, son de carácter negativo.

1.- Introducción

La Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz se halla emplazada en el área de interfluvio Salado-Paraná, vulnerable al comportamiento de los sistemas hidrológicos en el marco témporo espacial. Eueda expuesta a riesgos según magnitud del régimen de precipitaciones que afectan sus cuencas y obras de infraestructura que impactan en ellas. La Ciudad se presenta como un espacio de riesgo hídrico constituyendo una problemática que afecta en forma directa al hombre y sus actividades.

El crecimiento de la planta urbana muestra tendencias de ocupación hacia los lechos de inundación Salado-Paraná. Imperceptiblemente, núcleos poblacionales se asentaron en el sur y oeste de la Ciudad. La ocupación se realiza tanto en forma espontánea como planificada por organismos públicos y privados. En el primer caso, se trata de núcleos urbano marginales de exiguos ingresos y altamente vulnerables; en el segundo, la ocupación planificada surge a través de gremios, sindicatos y empresas inmobiliarias y constructoras que especulan con las necesidades habitacionales de la población; se ubican en áreas de menor riesgo, pero también vulnerables. La pérdida en la calidad de vida se refleja en el paisaje urbano: acumulación de residuos, baldíos abandonados, viario (calles, veredas, desagües) en estado de conservación deplorables, cunetas con acumulación de agua que favorecen la proliferación de focos infecciosos, tránsito desordenado, niveles de seguridad preocupantes… A ello se suma la ausencia de acciones vinculadas a la Educación ambiental no formal (prácticas educativas estructuradas, intencionadas, sistemáticas con objetivos específicos al margen del sistema educativo graduado y jerarquizado). La transferencia de conocimientos, aptitudes y valores ambientales a la población urbano-marginal excluida del sistema educativo formal conlleva a la adopción de actitudes positivas hacia el medio natural y social, que se traducen en acciones de cuidado y respeto por la diversidad cultural fomentando la solidaridad intra e intergeneracional.

La catástrofe (desborde del río Salado) ocurrida en el 2003 puso de manifiesto el alto grado de vulnerabilidad territorial y social del sector. Las políticas económicas implementadas por los gobiernos de turno, a partir de 1960, con un corrimiento del Estado como responsable en la atención de necesidades básicas de la población involucrada (salud, vivienda y educación) y con apertura al capital privado en la administración de servicios esenciales (agua, energía, transporte, entre otros), se han traducido en un quebranto de la calidad de vida de sus habitantes.

La acumulación de los residuos urbanos -en lugares no autorizados y controlados- genera hábitat favorable para la proliferación de roedores, insectos, parásitos, humos, polvos, lixiviados que degradan el paisaje e inciden en la propagación de enfermedades transmitidas por diferentes vectores (cf. Fritschy, 2003a). Por otra parte, promueven una economía informal llevada a cabo por un sector carenciado de la población: los cirujas. La administración de los residuos urbanos vincula las decisiones que deben tomarse y las actividades a planificar y realizar en base al ciclo de vida de los residuos y en cada una de sus etapas: generación, pretratamiento, recolección, transporte, clasificación, tratamiento y disposición final (cf. Heinz, M., 2004). Si bien la gestión compete a los administradores de turno, la cuestión basura es de responsabilidad compartida e incluye aspectos que van desde lo institucional, legal hasta lo socioeconómico y educativo. En la Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz el sistema de disposición final de residuos urbanos se realiza por relleno sanitario desde 1998 reemplazando al volcadero municipal. El relleno sanitario pertenece a la Municipalidad de Santa Fe pero la ejecución del servicio está concesionada a dos empresas. El Programa de relleno sanitario posee, además, un Taller experimental de clasificación de residuos sólidos, concesionado a través de un comodato a la Asociación Civil Dignidad y Vida Sana donde 120 integrantes de una cooperativa (ex cirujas, hoy beneficiarios de planes trabajar) clasifican cerca del 10% del total de los residuos recolectados. El material seleccionado se vende a los acopiadores que lo reinsertan en el circuito de producción. La Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz genera alrededor de 200 t/día de residuos domiciliarios; a ello debe agregarse otras 100 t/día originado por poda, limpieza de jardines y barrido de calles. La cantidad es variable según las estaciones del año. Los mayores registros de residuos se obtienen en diciembre, enero y marzo: inicio del año lectivo, tareas generales de limpieza y recambio hogareño (Fritschy, 2003a).

Los resultados que se exponen corresponden a un primer avance del Proyecto de Investigación subsidiado por la Universidad Católica de Santa Fe (Res. n° 6564/2003; Res. “C. S.” n° 6584/2004): Degradación del paisaje urbano, vulnerabilidad y calidad de vida, iniciado el 01-02-2005. De las veinticuatro Vecinales del margen oeste de la Ciudad considerada en el Proyecto se han seleccionado cinco para esta Comunicación (figura 1): Villa del Parque, Barranquitas Sur, Barranquitas Oeste, Pro Mejoras Barranquitas y San Pantaleón. Comprenden una superficie de 5,40 km2 (8 % de la planta urbana total) donde residen 10.888 habitantes (3 % del total de la Ciudad). Se analizan algunos servicios públicos y el problema de los basurales a cielo abierto. La densidad de población de las cinco Vecinales es de 2.016,5 hab/km2, menor que la de la Ciudad de Santa Fe (5.585 hab/km2) y que la densidad del área de estudio seleccionada en el Proyecto de veinticuatro Vecinales (3.792 hab/ km2).La exclusión social y la marginalidad vivenciadas en la Ciudad se presentan como desafíos tanto para el Estado (incapaz de encontrar respuestas adecuadas), la Sociedad civil (generadora de articulaciones complejas) y la Ciudadanía (constructora de los diferentes espacios vividos).

geo00029

Objetivo

Analizar algunos indicadores relacionados con la calidad de vida de los habitantes en el sector del marginal centro oeste de la Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz, considerando el estado del viario (calles, cunetas y veredas), de servicios esenciales tales como agua potable, cloacas, alumbrado y arbolado público así como el problema de los basurales a cielo abierto.

Método, técnicas y materiales

Se siguieron los siguientes pasos interactivos: observación del hecho, análisis de los datos colectados, tratamiento digital de la información obtenida, correlación y síntesis. Los datos catastrales digitales fueron proporcionados por el Servicio de Catastro e Información Territorial (SCIT) de la provincia de Santa Fe y de la Municipalidad de Santa Fe, así como los registros fotográficos aéreos. El Instituto Provincial de Estadística y Censos (INDEC, IPEC) proveyó la información estadística sobre población y vivienda. Los datos colectados a campo se volcaron en planillas de Microsoft (MS) Excel elaborándose tablas y gráficos. Éstas fueron relacionadas con las entidades espaciales generadas en el Sistema de Información Geográfica. Se georreferenció la trama urbana y se generaron diferentes capas de información y tablas de atributos asociados La cartografía temática fue confeccionada en Arc View.

Resultados

Cobertura de las calles:
La Vecinal Villa del Parque (figura 2 y 3) cuenta con 36 manzanas y 130 cuadras de las cuales 41 son de cemento (31%) y 94 de tierra (69%). Apenas 11 cuadras poseen cunetas con zanjas cerrada lo que representa el 8,46% del total. El resto tiene zanjas a cielo abierto abiertas que, en términos generales, se muestran vegetadas con residuos urbanos dispersos y/o concentrados y agua estancada. En 9 cuadras, las veredas presentan el 100% de cobertura vegetal (6,9%); 37 cuadras (28,4%) poseen predominio de cobertura de vegetación y/o tierra, 62 cuadras (47,7%) son mixtas (50% vegetadas y 50% cobertura de cemento), 20 cuadras poseen predominio de cemento o material impermeable (15,4 %). Solo 2 cuadras (1,5%) poseen cobertura total de cemento. La Vecinal Barranquitas Sur cuenta con 18 manzanas y 69 cuadras de las cuales 65 (94%) son de tierra. Solo 7 cuadras poseen cunetas con desagües entubados (10%).El resto presenta zanjas a cielo abierto con las características manifestadas en Vecinal anterior. Las veredas presentan 20 cuadras (29%) con cobertura total de vegetación y/o tierra; 27 poseen predominio de vegetación por sobre el cemento (39%), 12 cuadras (17,39%) son mixtas, 7 cuadras (10%) poseen predominio de cobertura impermeable (cemento). Solo una cuadra posee cobertura total de cemento (1,45%); dos cuadras carecen de veredas (2,89%). La Vecinal Barranquitas Oeste cuenta con 24 manzanas y 97 cuadras de las cuales 64 son de tierra (66%), y 33 son de cemento (34%). Treinta y dos cuadras poseen desagües entubados (33%); el resto (67%) muestra la presencia de zanjas a cielo abierto con características generales semejantes a las Vecinales anteriores. Las veredas presentan 7 cuadras (7%) con cobertura total de vegetación y/ o tierra; 25 poseen predominio de vegetación por sobre el cemento (27%), 41 cuadras (42%) son mixtas, 22 cuadras (23%) poseen predominio de cobertura impermeable (cemento). Solo una cuadra posee cobertura total de cemento (1%). La Vecinal Pro Mejoras Barranquitas cuenta con 13 manzanas y 51 cuadras de las cuales 15 (29,45%) son de cemento y 36 (70,58%) de tierra. Cinco cuadras poseen desagües entubados (10%); el resto (90%) manifiesta la presencia de zanjas a cielo abierto o bien carecen de ellas (2 cuadras). Las vereda, en 7 cuadras (13,7%) tienen cobertura total de vegetación y/o tierra; 16 poseen predominio de vegetación por sobre el cemento (31,37%), 18 cuadras (35,3%) son mixtas, 8 cuadras (15,68%) poseen predominio de cobertura impermeable (cemento); dos cuadras carecen de vereda. La Vecinal San Pantaleón cuenta con 26 manzanas y 99 cuadras de las cuales 32 son de cemento (30 %) y el resto de tierra. Veintitrés cuadras poseen desagües entubados (23,23%); 64 cuadras (64,64%) tienen zanjas a cielo abierto con vegetación, residuos urbanos y aguas estancadas; doce cuadras carecen de zanjas (12,12%). Las veredas presentan 44 cuadras (44,4%) con cobertura total de vegetación o tierra; 15 poseen predominio de vegetación por sobre el cemento (15,5%), 31 cuadras (31,31%) son mixtas, 3 cuadras (3%) poseen predominio de cobertura impermeable (cemento). Dos cuadras (2 %) poseen 100 % cobertura de cemento y 3 (3%) no poseen veredas.

geo00030

geo00031

Los servicios de gas, cloaca, agua y alumbrado públicos:
Existen dos Vecinales sin servicio de gas en red (Villa del Parque y San Pantaleón). Las tres restantes lo tienen en muy escaso porcentaje de hogares (3% en Pro Mejoras Barranquitas, 5% en Barranquitas Oeste y 1% en Barranquitas Sur). Está muy difundido el uso de gas de garrafa: 73% en San Pantaleón y 92% en Barranquitas Sur y Villa del Parque respectivamente. Se destaca la existencia de un pequeño porcentaje de hogares que aún utilizan leña y carbón para cocinar. Los valores alcanzan al 10% en San Pantaleón (figura 4). De las cinco vecinales analizadas, sólo Villa del Parque carece del servicio de cloaca. Las cuatro restantes tienen conexiones en los hogares: 1% en Barranquitas Sur (sobre la Avda. Pte. Perón), 4% en Barranquitas Oeste, 1% en Pro Mejoras Barranquitas y 6% en San Pantaleón. El resto de los hogares posee conexión a cámara séptica: 14% en Pro Mejoras Barranquitas y 23% en San Pantaleón. En la conexión a pozo/hoyo, Barranquitas Oeste tiene un 31% y Villa del Parque, 47%. Existe un buen porcentaje de hogares que carecen de inodoros o bien no poseen conexión: 32% en San Pantaleón y 45% en Barranquitas Oeste (figura 5). Respecto al alumbrado público la Vecinal Villa del Parque tiene 127 lámparas de las cuales 14 (11%) corresponden a torres de iluminación concentradas en su mayoría en calle Padre Catena, de circulación frecuente en cuanto al tránsito de vehículos y personas. Barranquitas Sur posee 34 lámparas; Barranquitas Oeste, 67 de las cuales 10 pertenecen a torres de iluminación concentradas en calle Pedro Centeno. Pro Mejoras Barranquitas posee 29 lámparas y San Pantaleón 24 lámparas, 16 farolas y cuatro torres de iluminación. En general las deficiencias se observan hacia el sector que linda con el terraplén Irigoyen, sede de los más cadenciados.

Los basurales a cielo abierto no autorizados (volcaderos)
Comercios, industrias y habitantes constituyen los principales generadores de basura en la Ciudad. No existen registros de la producción diaria por habitante; confrontando datos de otras urbes semejantes se estima una cantidad generada de 0.8 a 1.2 kg/hab/día. Además de las empresas acopiadoras existen también los recuperadores no formales de los residuos: los cirujas (recolectores informales). Acopian alrededor de un 10-15 % del total de residuos urbanos seleccionándolos en lugares de alta vulnerabilidad social generando los basurales a cielo abierto no autorizados (volcaderos) (figura 6). La catástrofe hídrica de abril-mayo de 2003, originada en el desborde del río Salado afectando a un 80 % de la población santafesina (Fritschy, 2003a), puso en evidencia el riesgo con el cual conviven los vecinos. El sector marginal suroeste de la Ciudad fue el de mayor impacto. Corresponde al sector más humilde y carenciado de la población, con alto nivel de necesidades básicas insatisfechas (NBI), deficientes servicios públicos en general y prácticamente excluidos de la economía formal. Los cirujas dependen de los residuos urbanos para vivir. La existencia de los basurales a cielo abierto es el resultado de su trabajo: del residuo urbano obtienen materia que comercializan. La selección se realiza sin controles de ningún tipo ni medidas de higiene con lo cual ponen en riesgo su salud (el estar en contacto directo con los residuos: parásitos intestinales, lesiones, enfermedades respiratorias) y para el conjunto de la población debido a la proliferación de vectores de enfermedades infecciosas transmisibles: leptospirosis (Fritschy, 2003a), disenterías de diferente etiología, hepatitis, dengue (cf. Bertaina y Martín, 2004).

La colecta es una tarea de tipo familiar donde intervienen tanto el hombre como la mujer, niños, adolescentes y ancianos. Separan materiales con valor agregado; el resto se elimina por medio de la quema. Lo orgánico rescatable constituye una fuente de alimento de porcinos los cuales son también comercializados en forma clandestina y sin control sanitario. El material seleccionado se vende a los acopiadores revendedores no existiendo empresas que se dediquen a la compra de materiales recuperados para su reciclado, a excepción de una fábrica de cartón que si adquiere insumos para reciclar (op. cit.). La comparación de relevamientos a campo realizados por De Zan (2001) y Fritschy (2005a) indica un crecimiento en el número de basurales a cielo abierto. Difieren en el tamaño (ancho, alto) y se localizan en los terrenos baldíos de las Vecinales estudiadas, en cavas, sector cercano al Terraplén Irigoyen y bañados del río Salado. Aquí, el viento es el responsable de su dispersión hasta en los lugares más inesperados (Stiefel y Fritschy, 2005).

Figura 4.- Disponibilidad de gas domiciliario

geo00032
geo00033
geo00034
geo00035
geo00036
geo00037
Fuente: IPEC-INDEC, 2001. Elaboración personal

Figura 5.- Descarga domiciliaria de inodoros

geo00038
geo00039
geo00040
geo00041
geo00042

Fuente: IPEC-INDEC, 2001. Elaboración personal.

geo00043

Discusión

Los indicadores analizados (cobertura del viario, estado de los desagües pluviales, servicios de gas, agua, alumbrado públicos y los basurales a cielo abierto no autorizados) muestran que las condiciones de vida son degradantes además del alto impacto visual negativo se evidenciado en la generalizada degradación del paisaje. Las características de la población no son menos alarmantes: el índice de masculinidad (INDEC, IPEC, 2001) es de 101,9 (mayor que el de la totalidad de la Ciudad que es de 90.5); los 10.888 habitantes se nuclean en 2.499 hogares de los cuales el 28% son liderados por Jefe de sexo femenino (menor que la media de la Ciudad: 32%); un 32,6% de la población tiene Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) muy superior a la media de la Ciudad (que es del 14%); el hacinamiento (más de tres personas por cuarto) es del 15%; el 71,7% de la población carece de cobertura de obra social; el 59% es propietario (terreno y vivienda), porcentaje similar a la media de la Ciudad (70%); en vivienda, un 91% de los hogares habita en casa o departamento (tipo A y B; (tipo A y B. Según el INDEC, corresponden a las que cumplen al menos con una de las siguientes condiciones: poseen piso de tierra o ladrillo suelo u otro material (carecen de piso de cerámica, baldosa, mosaico, mármol, madera o alfombrado) o carecen de provisión de agua por cañería dentro de la vivienda o no disponen de inodoro con descarga de agua. Las casas del tipo “A” se refieren a las no consideradas en el rubro anterior; http://www.indec.gov.ar), el resto en ranchos, casillas, piezas y construcciones no acondicionadas para habitar (locales, talleres…). Respecto al nivel de instrucción alcanzado, considerando a la población de 10 o más años de edad: 3% es analfabeta (mayor que en la Ciudad, 1.8%), 5,63% sin instrucción y el 2% posee educación superior (terciario y universitario). La población económicamente activa es del 39,6%, inferior a la media de la Ciudad (42%) y la población ocupada es el 26%, menos que la media de la Ciudad (30%). Si se comparan distintas variables de las Vecinales entre sí se observa que, de las cinco Vecinales, tres se encuentran en niveles de mayor carencia y, por ende, más vulnerables: Barranquitas Sur, San Pantaleón y Pro Mejoras Barranquitas. Por ejemplo, para NBI, la primera tiene 46,8 %; la segunda, 44,3% y, la tercera, 34,9%. En hogares con hacinamiento, Barranquitas Sur y San Pantaleón 35% y Pro Mejoras Barranquitas 21%. Según el tipo de vivienda (excepto casa y/o departamento): San Pantaleón tiene un 18%, Barranquitas Sur el 15% y Pro Mejoras Barranquitas, el 9%. Sin cobertura de obra social: Barranquitas Sur tiene un 83,5% de la población en esa condición; Pro Mejoras Barranquitas, un 75% y, San Pantaleón, 73%. El porcentaje de población económicamente activa de San Pantaleón es de 32%; Barranquitas Sur tiene un 36% y Pro Mejoras Barranquitas, un 41%. Los valores de población desocupada, con edad mayor de 15 años, no siguen la misma distribución que las variables anteriores, ya que es de 61% en la Vecinales San Pantaleón y Villa del Parque y, 59 % en Barranquitas Oeste (Figura 7).

Conclusiones

En el total del área analizada se observa la presencia de un 74 % de calles de tierra, numerosas de las cuales se encuentran en estado deplorable, principalmente por la carencia de cobertura de asfalto y/cemento y presencia de baches. Esto demuestra la dificultad de tránsito, durante y a posteriori, de los días de lluvia y/o con viento fuerte. El trazado de las calles es irregular y se observa déficit en la información de nombres y número de alturas. A ello se agrega la existencia de zanjas a cielo abierto en un 80% con acumulación de agua, vegetación hidrófila natural y residuos sólidos, elementos que dificultan el escurrimiento de los efluentes. La acumulación, en estación primavera-verano, genera olores desagradables. Las veredas poseen una cobertura total de vegetación y/o tierra de un 20 %; el 28% es de tipo mixta (pero con predominio de vegetada). La cubierta total de cemento solo se observa en el 1% de las cinco Vecinales bajo estudio. Sólo el 1,67% de las viviendas posee gas natural; el 88% utiliza gas de garrafas y un 3% leña y carbón para cocinar. El resto lo hace con gas de tubo. Apenas el 2% del total de viviendas posee conexión a cloacas. Existe un 19% de hogares con cámara séptica mientras que el resto posee conexión precaria, o bien carece de inodoro o conexión. Se contabilizaron 318 lámparas de alumbrado público con presencia de 26 torres de iluminación ubicadas en avenidas y calles principales. Se observan sectores con ausencia del servicio, principalmente el sur de la Vecinal San Pantaleón y suroeste de Villa del Parque.

La existencia de los cirujas demuestra que el sistema vigente de recolección y disposición final de residuos de la Ciudad de Santa Fe carece de capacidad para colectar la totalidad de la basura generada por la población. El 10% recogido por los cirujas es importante en la medida que los residuos permanecen circulando sobre ciertas aceras y calles de diferentes sectores de la Ciudad o en vertederos improvisados a cielo abierto los cuales son arrastrados por el viento y las aguas de crecida del río Salado por todo su lecho mayor aportando elevados niveles de contaminación y degradación del paisaje generalizada. El reciclaje es intuitivo, responde a la demanda del mercado informal y se realiza en condiciones lamentables atentando peligrosamente contra la calidad de vida que, de por si, las cifras muestran alto porcentaje de NBI, hacinamiento, desocupación, condiciones de hábitat deplorables y escasa asistencia sanitaria. Algunos problemas ocasionados por los basurales no autorizados a cielo abierto son: generación de hábitat que favorecen la reproducción de animales molestos o dañinos, contaminación de aguas subterráneas o superficiales, dispersión de materiales ligeros (plásticos y papeles) en los alrededores de las áreas de vertido, contaminación atmosférica (gasas, polvo, humos), peligro de incendios incontrolados, de olores indeseables e impacto visual negativo.

Los indicadores relevados y analizados muestran que las condiciones de vida de los habitantes del marginal oeste santafesino son degradantes al extremo para su calidad. Los focos de contaminación y la reducida oferta/posibilidad de acceso de/a servicios constituyen una de las causas de enfermedades infecciosas que padece la población. La inestabilidad de los hogares, la falta de una auténtica cultura del trabajo, la práctica “clientelística” y la desocupación, entre otros, han sido objeto de diversas políticas sociales (copa de leche, comedores infantiles y escolares, etc.). Éstos y otros indicadores expresan la degradación del paisaje urbano actual que, lenta y paulatinamente instalada, hizo eclosión en la catástrofe del 2003. En cierta medida permitió que la comunidad tomara conocimiento del problema. La necesidad de revertir el proceso de degradación medio ambiental se fundamenta en la urgencia de mejorar la calidad de vida y recuperar el espacio urbano como un lugar donde la relación sociedad-naturaleza sea armoniosa y se apoye en el desarrollo sustentable. Los impactos, hasta ahora observados, son de carácter negativo. De allí nuestro trabajo, a ser tenido en cuenta por los gestores de turno en el esbozo, al menos, de estrategias de manejo apropiado de la planificación urbana. Los desafíos se plantean exigiendo respuestas concretas y concertadas: alternativas de promoción humana (trabajo, autoempleo…), acciones contra la drogadicción y el tráfico, consolidación de espacios vecinales bellos acordes a la calidad de vida que hacen a la dignidad de la persona humana.

Tabla (Figura 7.- Cuadro comparativo de algunos índices de Población según datos del IPEC, 2001)

Fuente:

Blanca A. FritschyGabriel F. Castelao – Universidad Católica de Santa Fe – Argentina

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
27 − 26 =